La noche parece dulce entre los tejados. Maúlla y se esconde, indefensa de si misma,
asustada por los que, bajo su luz, le tiran piedras y cristales incendiados
Más sobre ella.
La piel tan blanca. Los pechos tiernos como los de una colegiala, pálidos de leche. Y los labios rojos. Los zapatos que se amontonan en el suelo… Míralas como juegan, como se enrollan como pequeñas y negras gatitas en celo. Con los pies que se convierten en manos y las piernas que se remueven nerviosas.
Y es que los pies sirven para mucho más que para caminar. Tras el arte con que los pinta sería un crimen que aquellos dedos permanecieran ocultos bajo un zapato :) Hermosa entrada! Un abrazu
parece como si hubiese nacido para el placer... ...y la gente dejando comentarios en el youtube sobre la "autenticidad" de sus tetas. no sé. no sé. es que no me importa. las tetas sirven para amamantar crías, no? y para jugar y tentar y reclamar qué más dará, si le pego a alguien una patada en la cara, si un médico me puso, o no, una prótesis en la rodilla? aunque yo no me pondría unas bolsas de esas ni de coña; ni le daría a nadie una patada en la cara
todavia no te conozco pero estoi en tre pensar q eres valiente y q fascinas con facilidad a los q te rodean,,, jajam¡, y solo por un video,,, ummm, muy bueno, míralas como juegan,,
6 am. Intentamos cocinar salchichas con queso. Mientras arden la sarten y un mueble me siento y duermo y te escribo. Fuera hace frío. Con las llamas nos abraza el calor. Pienso en los lejnoas pechos tiernos por tiempo y geografia. El fuego no lo purifica todo.
si he visto ese tipo de espasmos en gatos y humanos, es cuando una energía nos rocorre y a veces se hace inaGUANTABLE, ME GUSTÓ, me hubiese gustado un poco más, me dejó con ganas
Mi dulce y olvidada niña vudú...¡Cuánto he echado de menos tus deliciosos escritos, cuánto te he añorado a tí. Mi delicada niña vudú, te has quedado en el 2007, tal vez casi como yo, que no he vuelto a salir del Cubano desde hace casi un año. Siento no haber podido darte una explicación. En todo caso, he seguido leyendo tus lágrimas, cada vez que he podido, y soñando las deliciosas fotografías en las que estabas dentro tú. Déjame que te diga que aún te acarician mis dedos y te siento tan cerca de mí. Espero que no hayas cambiado de sitio, o no te podré encontrar. Si estás ahí, donde te conocí, donde te supe, desde donde poseo esa abrumadora nostalgia de tí, permíteme que te envíe el dulce verso que guardé después de tanto tiempo para tu cuerpo, para tus sueños, para el recuerdo que jamás olvidaré de tí... Para mi extraordinaria niña vudú...
Y es que los pies sirven para mucho más que para caminar.
Tras el arte con que los pinta sería un crimen que aquellos dedos permanecieran ocultos bajo un zapato :)
Hermosa entrada!
Un abrazu