
Hace mucho, mucho tiempo…
Intimaba con mis venas hasta hacerlas trocitos
con tijeras de plastilina,
buscándome recovecos
en los que cavar una salida
de mi corazón enfermo de melancolía
Las lágrimas aparecían espontáneas en los ojos,
y mis arroyos se quebraron mas allá del polvo,
para finalmente secarse
en la sequía sentimental del mes de Octubre
Fue entonces,
cuando la arena se llenó de poetas,
de besos mentirosos y versos de acera,
de labios sin cárcel ni condena,
ni ardientes cometas,
ni helados desiertos.
Aun menos de dedos-tornillo,
que se enterraran en mis pechos,
hasta anclarse en mis caderas,
y desvalijarme el alma
con la noche triste maullando.
Y el vacío fue mi único castigo.
Y mil veces suspiraré,
me romperé y te extrañaré,
y me enredaré en la lengua de cualquier otro,
para no recordar quien eres tú.
Y me quedaré con las ganas…


